¿Por qué soy peregrino?

soy-peregrino¿Cómo me convertí en GASTROPEREGRINO ANTONIUS?

Lo más importante del camino no es sólo descubrir el bello paisaje exterior sino lo que hay muy dentro de ti que es aún más maravilloso

La primera vez que me interesé en el Camino de Santiago de Compostela, fue cuando me enteré que a esta ruta que yo consideraba sólo religiosa, le habían agregado las “rutas gastronómicas” por lo que mi principal motivación del viaje era la investigación desde los enfoques gastronómico, turístico y cultural, sin embargo, el casi haber perdido la vida un mes antes de iniciarla subiendo la montaña del Iztaccíhuatl hizo que tomara para mi una enorme importancia espiritual.

Pareciera que el camino empieza físicamente en la casa y espiritualmente en el corazón de la persona que sale un día al amanecer con los ojos iluminados, motivado por la fe y esperanza. En realidad inicia al menos tres meses antes con la preparación física, ya que en promedio se recorren de 20 y hasta 33 kilómetros cargando una maleta de máximo 10 kilogramos al día para, al iniciar, contar con una muy buena condición física, logística y equipamiento. La falta de ello me llevo a estar solo en la montaña del Iztaccíhuatl en un refugio a más de 4800 mts. donde me dio hipotermia y casi muero… una de mis motivaciones personales al hacer el camino de Santiago fue agradecer a Dios esta nueva oportunidad.

Como primer etapa hice el camino francés por los Pirineos, conociendo grandes maestros y compañeros peregrinos. Posteriormente decidí dejar el tramo del camino “turístico, masificado, cómodo y seguro” y continuar por mi propio camino viajando en tren a Oviedo. Aquí hubo dificultades por falta de señalética e información para salir de la ciudad, perdido demoré casi una hora en lograrlo. Al principio fue extraño, no ví a ningún peregrino, los caminos eran sumamente estrechos y ya no se oía ese bullicio de otros peregrinos platicando. Me encontraba totalmente solo, hasta que empecé a no a ver, sino a observar el paisaje y no oír sino escuchar a la naturaleza, incluso parecía que a cada paso el camino se volvía más bello, volteé hacia atrás y extrañamente parecía que el camino se iba cerrando, poco a poco dejé de sentirme solo… Fue indescriptible este primer día “solo” pues conforme daba cada paso me sentí más cerca de Dios y más acompañado que nunca. A esta etapa la llame de introspección y éxtasis.

Al final del viaje es cuando empieza el camino verdadero, el de lograr hacer realidad todo lo que se reflexionó en tantas horas de introspección y aprovechar la oportunidad de ¡estar vivos! No dejar nunca en tu mente y corazón un “si hubiera, que habría pasado…” por falta de decisión y valor. Ya lo dice la Biblia en hechos (9:2) “El Camino: es el 1er nombre del cristianismo. No se le veía como una religión más, sino como una nueva manera de vivir iluminada por la certeza de la salvación”.

Sólo deseo que este mensaje llegue y toque el corazón de otros peregrinos y algunos que están deseosos de serlo y alguno de ellos quizás “tarde o temprano” sólo con el tiempo comprenderá la profundidad y esencia de esto que ha sido escrito no por el investigador sino por el simple ser humano que ¡siente, vive, sueña y siempre tendrá fe y esperanza!

Si quieren leer toda mi experiencia en el Camino de Santiago, visiten: Gastroexperiencias gastroexperiencias/españa/santiago-de-compostela

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